“Me aburría mucho en las corridas”
Matías Tejela, el torero madrileño que
debutará esta tarde en la Macarena es muy joven, tiene ojos de color miel invadidos
de pestañas, una sonrisa permanente que le hace iluminar la mirada y el alma
cargada de ilusiones.
ANDREA LÓPEZ
Verónicas lentas bajando la mano,
arqueando el cuerpo y naturales templados casi en cámara lenta fueron algunos
de los pases que pudimos disfrutar ayer en la placita de toros del Hotel
Intercontinental y que si los toros lo permiten podrán ver hoy quienes asistan
a la corrida. No era una tienta pero verlo entrenar ya emociona porque Matías
Tejela es un torero de arte con una mano izquierda catalogada como una de las
más profundas de la actualidad.
Llega a Medellín lleno de ilusiones y
con muchas ganas de encontrarse con un público que sabe que lo va a recibir con
cariño. “Tenía ganas de torear aquí porque me han hablado mucho de esta afición
que sabe ver el toreo bueno y quería venir a Medellín porque he estado en Cali,
en Bogotá y en Manizales donde he triunfado y he sido capaz de captar la
afición tan buena que hay así que por eso me gusta mucho venir este año a
Medellín”.
El año anterior toreó treinta y tres
corridas en España, cifra que suena corta pero cuando se revisan una a una las
tardes es fácil detectar que la mayoría de ellas fueron en plazas de primera y
segunda y ha estado en las ferias más importantes del ciclo taurino. Además no
se puede olvidar que en el 2005 tuvo una para de seis meses por una fractura de
escafoides así que lo que se percibe es que ha preferido la calidad antes que
la cantidad. “La del 2006 ha sido una temporada en la que ha primado la calidad.
Todas las corridas han sido con carteles muy buenos, con ganaderías buenas, en
plazas importantes y aunque el número no es muy alto pues he terminado con un
ambiente muy bueno en España y precisamente por eso quisiera rematar ese ciclo
con un triunfo aquí”.
Castellón, Sevilla, Madrid y muchas
otras ciudades han visto faenas cargadas de arte y de plasticidad, sin embargo
los trofeos no son proporcionales a esas actuaciones porque la suerte no lo
acompañó a la hora de entrar a matar. “Me han considerado buen matador pero la
temporada pasada no tuve suerte con la espada porque se quiera o no es una
suerte también y hubo un momento de la temporada en que no le tenía el sitio
cogido a la espada pero al final terminé matando un poco mejor y esto ha sido
importante para venir a América”.
Una historia
diferente
Generalmente cuando se le pregunta a
los toreros sobre las razones por las que eligieron esta profesión hay relatos
comunes como que es un sueño que se tiene desde pequeño, que armaban corridas
de toros en su casa, que el perro de la familia fue “el toro” al que le hicieron los primeros lances y una serie de
episodios suelen repetirse en estas narraciones. La historia de Matías Tejela marca
una diferencia porque él llegó a la Escuela de Madrid como quien se inscribe a
un gimnasio. “La verdad es que no me atraía el mundo de los toros. Iba a las
corridas porque mi padre era aficionado y yo lo acompañaba a algunas pero me
aburría mucho pero lo que ocurre es que tengo un familiar que ha querido ser
torero y era mayor que yo así que me apunté a la escuela sin saber adonde iba. Es
cierto que llegué como quien se apunta a un gimnasio con sus amigos y aunque
entré sin saber nada del toreo pues me empezó a gustar y fíjate donde he terminado,
ahora el toro es mi vida y lucho diariamente por esta profesión”. Y si, se nota
que el toreo se convirtió en su pasión porque se le ilumina la mirada y la
sonrisa amable que ha mantenido todo el tiempo se convierte en una risa amplia
cuando cuenta esta historia.
Se discute actualmente en España si se
deben matar los toros o no. Para el torero de veinticuatro años el asunto es
claro. “Creo que el toreo está muy bien como es. Habría mucho que debatir sobre
el sufrimiento o no del toro porque yo creo que como realmente sufriría es como
pasa en Portugal donde se queda hasta el otro día ahí esperando a que le sanen
las heridas. Yo he hablado con un veterinario que ha presentado un estudio en
el que habla del estrés que viven los toros y dice que el toro no siente el
dolor así como a veces los toreros no percibimos el dolor de una cornada por la
adrenalina y la sensación que hay en el cuerpo durante la faena”.
Entiende que haya quienes no les guste
esta fiesta pero espera que no se metan con ella. “Yo lo único que pido es que
nos respeten porque yo no me meto con quienes van a otros espectáculos que yo
no comparto y por lo menos que se informen porque es la única profesión en la
que se puede perder la vida de verdad, esto no es cine”. Luis Miguel
Villalpando, su banderillero de confianza, agrega. “Ese tipo de movimientos
deben de informarse y no dejarse manipular por quienes tienen otro tipo de
intereses. El toro de lidia es un animal muy especial que genera unas hormonas
que no le permiten sentir el dolor y que conste que eso no lo decimos los que
estamos en esto sino personas externas que han hecho estudios científicos y
parece ser que el toro sufre más en el momento de los transportes que en la
lidia como tal”. El torero cierra el tema hablando de la cantidad de cosas por
las que le parece se debería protestar. “Yo creo que hay cosas más defendibles
como el maltrato a la mujer, las personas que sufren porque no tienen que comer
así que creo que eso si que sería digno de defender porque el toro es un animal
que vive muy bien esos cuatro años así que pensemos en que hay personas que
sufren mucho y que son a las que habría que defender. No por tener un gato en
tu casa debes creer que ya eres de los verdes”.
Prefiere no adelantarse a lo que se
puede esperar de él esta tarde, sin embargo dice que le imprime gran
sentimiento a cada pase y que espera que la afición así lo perciba. Si los
toros lo permiten seguramente podremos disfrutar del toreo lento y profundo de
Matías Tejela. Ojalá, para que esta noche haya muchas razones para celebrar y
para que siga hacia arriba nuestra Temporada Taurina.
Los toreros suelen brindar sus faenas.
No he sabido de periodistas que brinden sus crónicas, pero tras una semana de
un hecho tan doloroso este es mi pequeño homenaje. Va por ti Nicolás. Por tus hermanitos, por tu familia a quien acompaño
de corazón y por tu papá que es un ser humano maravilloso a quien quiero
expresarle mi profundo cariño en estas líneas.
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