Tres orejas, mucha nostalgia A esta hora ya todos mis colegas habrán publicado sus resúmenes de la corrida de ayer así que de mi parte solo agregar que me alegra que Medellín haya podido ver a Manuel Libardo. Que torero. Que suavidad y que profundidad desde el capote hasta el final de su faena. Ojalá que no lo olviden y que el romance apenas haya empezado. Lo de Fandiño afortunadamente va siendo costumbre. Ese toreo que cuesta poner en palabras lleno de sentimiento, de unas emociones que solo él conoce, nos permitieron disfrutar de su toreo de capa, de su humanidad cuando Castella insistió en unos quites que tal vez nos iban a dejar sin toro para la muleta. Finalmente hubo toro y toreo. Un cambiado de suspiro y el de Gutiérrez ganaba el concurso. Castella sigue siendo adorado en esta plaza y sería necio desconocer que en su segundo hizo hasta lo imposible por lograr que pasara por su muleta y lo logró. En el primero se dedicó a pelear con el tendido, mandó a callar a un af...
Periodista taurina... Realmente soy una aficionada que tiene la fortuna de poder contar públicamente sus sentires en una plaza de toros. Imperfecta y soñadora!