Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia que hay entre sostener la mano de alguien y encadenar el alma. Y uno aprende... que el amor no significa recostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... que los besos no son contratos, que los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos. Y uno aprende a construir todos los caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo... uno aprende, que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que realmente es fuerte, que uno realmente vale, Y UNO APRENDE Y APRENDE... Y CON CADA ADIÓS UNO APRENDE!!!! Jorge Luis Borges
Periodista taurina... Realmente soy una aficionada que tiene la fortuna de poder contar públicamente sus sentires en una plaza de toros. Imperfecta y soñadora!