Aunque
toreó el Festival del año 2012, su debut oficial en Medellín será esta tarde
con los toros de Santa Bárbara. Corrida homenaje al programa “Los habitantes de
la noche” por sus 40 años al aire.
Por Andrea López
Teníamos nuestra cita a las nueve de la mañana y a las 8:50 estaba
listo en la recepción esperándonos. Con una sonrisa que no reflejaba las pocas
horas de sueño que tenía encima nos saludó y con la amabilidad propia de los
caballeros antiguos, pronto nos tuvo metidos en su muleta.
Había que intentar cambiar las cosas y hacernos cargo de la lidia así
que empezamos citando una frase suya. “El toreo debe de ser imperfecto porque tienes
que dejar la puerta abierta a la inspiración y al alma”. Tiene razón. Son las
palabras de un poeta, de un torero con un sentir particular que se añora en
este momento.
“Creo que el toreo es un arte, es una forma de vida, es una expresión
de tu vida, de lo que sientes en ella como ser humano que luego lo puedes
trasladar al toreo y eso que tienes dentro, eso que vives cada día y que intentas
expresar, lo logras plasmar en el ruedo. Yo lo veo así, lo siento así y no creo
que sea una mecánica. El toreo es una forma de expresarte con el alma, con el
sentir y a través de una base, llámese técnica, conocimiento o inteligencia, lo
cierto es que hay que dejar la puerta abierta al alma. A lo que uno siente
porque en definitiva, al que tiene sensibilidad, es lo que le llega de una
manera especial”. Después de escucharlo hablar así, uno entiende por qué ha
tenido esa conexión especial con su toreo. Por que, después de verlo a través
de la frialdad de una pantalla, al no poder gritarlo en la plaza, nos ha
obligado a decir en Twitter, “Urdiales, TORERO”.Tiene claro que es a partir del conocimiento y del dominio de la
técnica que puede surgir lo otro. A pesar de contar con respeto y reconocimiento de aficionados y
profesionales, la realidad es que no ocupa el lugar que muchos consideran
debería ocupar. “Me siento bien, me siento respetado, muy admirado y muy
querido por los compañeros y por los aficionados y eso es muy grande. Uno
quiere estar en todas las ferias y vivir la grandeza de esta profesión que es
muy dura pero afortunadamente la vida me da la oportunidad de poder expresarme,
de poder vivir mi pasión e intento apartarme de los problemas de despachos y
demás porque me sacan de donde yo quiero estar”. Dice que tiene amigos dentro del mundo del toro y sorprende con algo
que hacen pocos. Habla abiertamente de las buenas faenas de sus compañeros. Al
recordar la corrida de su confirmación en la Santamaría, le sobraron elogios
para su compañero Miguel Abellán.El aula Diego UrdialesEl Aula de la Cultura Taurina Diego Urdiales es un proyecto envidiable
en el que los toros son la disculpa para acercar a los niños a valores que la
sociedad ha perdido.El trabajo que hace allí es el reflejo de su personalidad. Es un
espacio sin ninguna pretensión distinta a formar buenas personas para la vida. “Hay
que hacer cosas por los demás. Me siento muy feliz cuando hago algo por los
demás y veo a la gente de mi alrededor feliz. Me preocupa incluso mucho más que
estarlo yo. El Aula es maravillosa. Encontrarte con un profesor que te da la
enhorabuena porque hay un niño que a lo mejor tiene problemas familiares por
tener familias desestructuradas o problemas que todos tenemos pero que afectan
a los niños sin tener ninguna culpa y
través de este espacio hayamos logrado que su actitud cambie tanto en el
colegio como en lo personal”. Dice que los valores que hay en el toreo son
invaluables y poder transmitirlo a los jóvenes más allá de darles a conocer la
profesión es muy importante.La esenciaReconoce que eso de preocuparse más por la felicidad de los demás que
por la propia a veces trae sin sabores pero tampoco le interesa cambiar. “Lo
que pasa es que el conseguir que yo esté bien, pasa primero porque los demás
estén bien”. Le gusta vivir tranquilo y considera que aunque todos tenemos
problemas reales, nos creamos más de los que hay. “Esa cantidad de problemas,
que yo no los veo como tal, me incomodan mucho y necesito que mi entorno esté
en paz para yo también estarlo”.Solo quiere cambiar las cosas en las que considera estar equivocado
pero preocuparse por los demás no está dentro de esa lista, sobre todo porque
es algo que necesita así que sus preocupaciones van por otro lado.Reconoce algún error que ha cometido sin problema. Habla de temas
profundos con la misma facilidad con la que torea lo que parece imposible.Luego de escucharlo y percibir su calidez es difícil entender por qué
torea las ganaderías duras. Un hombre así está para contemplar toros, no para
ir a la guerra con ellos. Por eso es que a pesar de la fiereza de sus
oponentes, hemos percibido su sensibilidad y lo hemos visto torear con dulzura
a los que parecen no tenerla.BrindisVa por usted mi adorado
“padrastro” Alonso Arcila. Por cuarenta años trasnochando, por apoyar esta
fiesta incomprendida pero hermosa, por tener la sensibilidad de los toreros en
esta sociedad tan aporreada. Que sean muchos más.
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